El entrenador habló sobre su ciclo en el club, expresó qué sensaciones le deja irse, cómo es la relación con Diego Milito y Víctor Blanco y recordó su paso por Independiente.

Sebastián Beccacece dirigirá su último partido en la Academia el sábado ante Newell’s, por el final de la Copa Diego Maradona.

Ayer, el entrenador dio declaraciones en TyC Sports y en primer lugar se refirió a la diferencia entre la estadía que tuvo en Racing y su paso por Independiente: «Mi corazón se queda en Racing. Yo soy de sentir. Me gusta el escudo, la camiseta, la gente y el estadio. No me tocó vivir esto en Independiente, no me pude conectar, lo lamento en el alma. No logré tener ese vínculo».

Luego, entrenador analizó el ciclo en la Copa Libertadores. «Como conductores teníamos la sensación de que era posible, después de haber eliminado a Flamengo… Había esa expectativa pero nos encontramos con esa realidad, fuimos superados y Boca fue justo ganado de la llave. Nos quedó la sensación de que se pudo hacer algo más, bronca, impotencia, esas ganas de jugar al otro día… faltó también tiempo, de las últimas cuatro Copas Boca y River juegan semifinales y finales. Es un trabajo, es una información que el grupo irá incorporando», y agregó: «Fue año muy difícil de gestionar, a pesar de las dificultades pudimos armar un equipo competitivo y nos pusimos a la altura de los mejores de América, le doy mucho valor a eso». 

Además, opinó sobre como cree que lo recordará el hincha: «Tal vez algunos nos recuerden por ganar un clásico histórico con nueve futbolistas, otros porque dejamos afuera al último campeón, otros porque despertamos la ilusión después de 23 años de tener la sensación de que podía ser esta la Copa y otros me recordarán con el fastidio y la bronca de no haber conseguido y concretado aquello mismo que nosotros despertamos con trabajo». 

Para cerrar, Beccacece hizo mención al vínculo tiene con Víctor Blanco y Diego Milito: «Siempre tuvimos una unión muy particular y linda entre Diego y Víctor, sobre todo el primer semestre, donde pudimos mostrar la mejor expresión. Sí, es cierto, al principio hubo discrepancia, no de parte de Diego ni Víctor, sino de otros dirigentes que no estaban de acuerdo con mi llegada y me lo hicieron saber de alguna manera. Blanco siempre me manifestó su gusto por que nosotros continuáramos», y manifestó: «Me cuesta dejar algo que uno siente que puede seguir creciendo, como una obra incompleta, uno se proyectaba con otros tiempos y la verdad que eso duele. Pero tocó así, hay que aceptarlo y sigue siendo parte del aprendizaje».

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