En un nuevo Instagram de Racingmaníacos el ex jugador de la Academia demostró lo que significa el club de Avellaneda para él. A su vez, contó el motivo por el cual nunca volvió, sus comienzos, la actualidad del club, su mejor gol y mucho más.

Nadie puede olvidar el gran tridente ofensivo que formaron en su momento con Lisandro López y Gastón Fernández. Era un jugador con un gran despliegue y una velocidad admirable. Su partida a Europa ilusionó a más de un hincha con una posible vuelta para conseguir títulos importantes. Sin embargo, eso no sucedió y Mariano González nunca pudo ponerse nuevamente la camiseta celeste y blanca. Esos colores que lo vieron nacer futbolísticamente. Lo sucedido tiene un motivo. A pesar que no se dio esa vuelta él asegura que Racing lo es todo en su trayectoria.

Racing es el club más importante de mi vida. Me educaron y me dieron la posibilidad de cumplir mi sueño de ser futbolista. Viví momentos únicos, me dieron un lugar donde vivir e hice enormes amigos«, aseguro González en una charla que mantuvo con Racingmaníacos a través de un Instagram Live.

Sus comienzos en la institución de Avellaneda fueron el momentos muy complicados para el club. «Llegué a Racing en el 98 cuando se decretó la quiebra y era un caos. Los pibes que habían estado antes como Bastía y Milito la sufrieron un poco más que los que vinimos después. Desde el 2001 para adelante se fue viendo un crecimiento constante«, recordó.

Para quedar seleccionado en las divisiones inferiores, González tuvo que hacer dos pruebas. «Yo me había ido a probar a Racing en el 97, quedé para empezar en el 98, pero hubo un cambio de entrenadores y me tuve que volver a probar en el 98 y por suerte volví a quedar. Puedo decir que me probé dos veces en Racing y las dos veces quedé«.

Otra cosa que recordó fue su debut con la celeste y blanca. «Mi debut fue difícil, no fue el soñado pero fue muy lindo. No había concentrado nunca con el equipo de primera más allá de que formaba parte del plantel, no había ido ni al banco. Después del partido con Independiente en cancha de River que se lesionó Milito y lo echaron a Estevez, todos suponían que iban a jugar Pavlovich y Belloso, y Ardiles me sorprendió hasta a mí. Me puso de delantero, cuando yo jugaba de volante. Fue contra el Central de Menotti y perdimos 4 a 0«.

A pesar del resultado adverso ese partido contra el “Canalla” significó un antes y un después en lo que sería su carrera profesionas. «Después de eso, pensé que iba a volver al banco o algo así, pero Ardiles me bancó, me puso en la Copa y no salí más del equipo«.

Durante la charla también recordó ese tridente implacable que formó con el Licha y la Gata. «Lo mejor con la Gata Fernandez y Lisandro es que hicimos una gran amistad y nos llevábamos muy bien afuera de la cancha. Teníamos el apoyo de un equipo entero, para que nosotros desde nuestra inmadurez pudiéramos hacer lo que nos gustaba con tranquilidad. El plantel entero en general era muy unido y eso era importante para todos«.

Por aquellos tiempos, Lisandro no festejaba como lo hace ahora habitualmente. Lo hacía de maneras muy particulares y, muchas veces, con bailes incluidos. Esas coreografías las hacía justamente con Mariano González. «Los festejos los charlábamos en la concentración. Al principio fue idea del Licha, que era el que escuchaba la música, le encanta. Empezamos con un paso y después por cábala seguimos y se sumó Gastón«.

Después de muy buenas actuaciones, fue el turno de irse a Europa, más precisamente al Palermo. Sin embargo, el cambio fue drástico para él. «Uno trata de estar bien y de desfrutar. Estaba bien en Racing pero la oportunidad de Europa era muy importante. A mí me había vendido a un grupo empresario y mi opinión no tenía mucho peso. Mi sueño también era ir a probar suerte en Europa, jugar en las ligas más importantes, más allá de que el nivel de la liga argentina es muy bueno«.

«Cuando me fui empecé a extrañar el vestuario de Racing, a mis amigos, lo que vivía en la cancha. No entendí bien la lengua, el fútbol era diferente; en Argentina me decían que no pare de atacar y cuando llegué a Italia me dijeron acá tenés que defender«, agregó. Después fue traspasado a uno de los grandes de Italia. «Cuando me llegó la posibilidad de ir al Inter ni dudé, obvio que quería ir, era un equipo plagado de figuras«.

Sobre los motivos de por qué nunca regresó a Avellaneda, González contó: «Yo venía hablando con Pablo Podestá, vice de Racing, aproximadamente cuando se lesionó Gio Moreno. Cuando se terminó mi contrato en Europa mi prioridad era seguir jugando allá y volver después a Argentina. Hubo contactos con la gente de Racing pero hablaron con mi representante. Ahí hubo un problema, en el que lamentablemente yo me di cuenta después como fueron las cosas y se frustró todo«.

Y añadió: «La gente de Racing hizo el intento para que yo vuelva pero después me di cuenta que mi representante me mintió tanto a mí como al club. En ese momento me enojé con la gente del club y la gente del club se enojó conmigo. Terminé yendo a Estudiantes sobre el final del mercado que venía insistiendo bastante para contratarme. Fue un error mío haber confiado en la persona que confié«.

Pero, ¿Qué fue lo que pasó? «Siempre dije que mi prioridad era seguir en Europa y volver a retirarme a Racing, que era mi prioridad. Siempre que tenía alguna posibilidad de algún club de Europa quedaba en la nada. En ese momento mi representante me dijo que el técnico de Racing no me quería por mi inactividad, que no me parecía tan ilógico. Después por declaraciones de los dirigentes y atando cabos me di cuenta que no fueron así las cosas. También hubo culpa mía por no haber llamado yo«, respondió.

Hoy la gente de Racing le demuestra su cariño, salvo algunos que no conocen realmente la historia de lo que sucedió. «Me hubiese encantado volver pero las cosas se dieron así y ya es tarde. Agradezco el cariño de los hinchas que me saludan en la calle, y que me reconocen muchas cosas, pero sé que las cosas no quedaron bien con todos, y un comentario malo de un hincha lamentablemente me tapan todos los comentarios positivos«.

La posibilidad de volver algún día al club con algún cargo la tiene, pero no puede dejar de pensar que nunca más se volvió a calzar la camiseta de la Acadé. «Sería lindo trabajar en Racing el día de mañana, pero la espina no me la voy a sacar nunca. Mi idea era volver, retirarme en Racing y vivir lo que vivieron Milito y Lisandro, que sé que no va a pasar. No pude volver al Estadio más que para jugar, pero espero sacarme la bronca algún día  y poder volver«.

Sobre la actualidad del club también hizo mención. «Veo muy bien a Racing. Apunta a ganar la Copa, está bien institucionalmente, con un gran trabajo de inferiores y se nota el trabajo que han hecho. Eso me pone muy contento«.

El último clásico de Avellaneda lo vió como un hincha más y así también lo festejó. «El último clásico lo sufrí mucho. Hoy trato de ver los aspectos futbolísticos, pero ese partido lo viví a flor de piel. Lo miraba y pensaba ‘en cualquier momento hace un gol Racing’. Se ganó muy bien y con mucha sangre. El gol lo grité mucho«.

Por último contó que el gol más importante que hizo fue en un apretado 4 a 3 de Racing en un clásico. «El gol a Boca me marcó mucho con la gente. Era un pibe de inferiores, jugando su sexto partido, en una Bombonera donde era muy difícil ganar. Fue un partido increíble. Por lo que significó para mí fue el mejor gol que hice«.

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