El arquero habló en Racing Play a dos meses del histórico derby donde fue figura. Recordó lo vivido esa noche y le dejó un mensaje a la gente.

Javier García llegó al club a mediadios del 2017 con Diego Cocca como técnico. Llegó y fue suplente de Orión y de Juan Musso. Ya con Coudet en el banco, en la Superliga que terminó coronando campeón al equipo, atajó siete partidos y estuvo a la altura. Muchos recordarán la atajada a San Martín de San Juan. En febrero de este año, sumó otro capítulo.

Con la expulsión de Gabriel Arias, tuvo que entrar en el cierre del primer tiempo y fue una de las figuras del clásico ganado con nueve jugadores. Tuvo tres atajadas claves pero eligió la del cabezazo de Alan Franco como la más díficil. «Cabeceó muy solo. Tuve la suerte de sacar la mano y que se haya ido por arriba», comentó.

En el momento del cambio, entró sin precalentar porque pensó que lo habían echado a Matías Rojas. Además, contó una charla que tuvo con Ariel Penel, el cuarto árbitro: «Le dije «me voy a quedar parado en mi palo porque le va a pegar al palo mío. Fue una manera de concentrarme», declaró.

La hinchada jugó un partido especial como en todos los clásicos pero en este aún más. No dejó de cantar ni un minuto y adentro de la cancha lo sintieron: «Fue algo increíble. He enfrentado a Racing con Boca y con Tigre, y una de las cosas que soñaba cuando me tocó venir era sentir ese aliento».

Por otra parte, confesó que a veces se pone a cantar las canciones en el medio del partido y describió como vivió el gol de Marcelo Díaz desde el arco: «En el momento del gol estaban cantando una canción que a mi me gusta muchísimo y la estaba tarareando», haciendo referencia a «De pendejo te sigo» y se animó a cantarla un poco.

Siguiendo con ese tema, recordó como fue la jugada: «Fue el momento donde Darío(Cvitanich) empieza a aguantar la pelota, la gente explotaba y cuando tira el centro atras y «Lolo»(Miranda) la deja pasar. Se empieza a callar la gente y está ese segundo de pausa que se sintió que el chileno la paro adentro del área y cuando hace el gol, el estallido redondeó todo. Fue emocionante», culminó.

En el final del partido, con la victoria consumada, todos lo fueron a abrazar a él que estaba con una venda en la cabeza por un corte. En una imagen se ve como Lisandro López corre señalándolo y lo abraza. «Me quedó con el abrazo de todos los chicos, en especial de Licha que siento un gran aprecio por él. Sé como lo vive y lo fanático que es por Racing», afirmó.

Por otra parte, le dejó un mensaje a la gente donde se mostró muy agraedecido: «No soy de expresarme tanto pero la realidad es que estoy disfrutando muchisimo. Es un lugar donde soñaba estar»,  sostuvo. Para cerrar, se refiró nuevamente al clásico: «Ojalá lo hayan disfrutado mucho como tanto como lo disfruté yo», concluyó.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here