En un día como hoy pero de 1960, la Academia Racing Club hizo historia. El conjunto albiceleste venció en el Cilindro a Rosario Central en el marcador más abultado de todo el fútbol racinguista: 11 a 3. Nuestro equipo, comandado por “Pechito” Della Torre, ese día se floreó con tres goles del Loco Corbatta, tres del Marqués Rubén Sosa, tres de Pedro Mansilla y dos de Juan José Pizzuti. No sólo fue la máxima goleada a favor del club sino también es junto a dos partidos más, de los encuentros con más goles en la historia de la primera división argentina con 14 tantos.

Pizzuti tira magia en el centro del campo.

Por la fecha 21 del Campeonato de Primera División de 1960, Racing debía recibir al santafesino equipo de Rosario Central. La Academia, que venía bien en la tabla, tenía un buen pasar en lo futbolístico: en 1958, de la mano del mismo entrenador que aún permanecía en el cargo había obtenido su cuarto título en el profesionalismo tras siete años de sequía.

El entrenador de ese equipo era José Della Torre, una gloria del club que había hecho dupla con Fernando Paternoster en los tiempos del amateurismo y principios del profesionalismo. También había sido subcampeón con el seleccionado nacional en el Mundial de Uruguay 1930 y había asumido la dirección técnica que había dejado otra gloria, Saúl Ongaro, quien luego ganaría el título de 1961.

La Academia salió al verde césped del Coliseo con: Osvaldo Jorge Negri; Norberto Anido, Juan Carlos Murúa; Néstor De Vicente, Víctor Rodríguez, Vladislao Wenceslao Cap; Omar Orestes Corbatta, Juan José Pizzuti, Pedro Enrique Mansilla, Rubén Héctor Sosa y Raúl Oscar Belén.

El fútbol en aquel tiempo era diferente, la vocación ofensiva lo era todo en los equipos grandes. Por eso, Racing atacaba con tantos nombres y hombres, jugadores míticos y de poderío ofensivo demoledor: Corbatta, Pizzuti, Mansilla, Sosa y Belén es un quinteto que sale de memoria para los gloriosos mediados de siglo veinte racinguistas.

Central estrenó una camiseta amarilla con finos bastones azules ese día, y así como la estrenó, no la volvió a usar nunca más. Los once del Canalla fueron Andrada; Bautista, Cardoso; Álvarez, Lombardi, Ramos; Rodrigues, López, Pagani, Castro y Rodrigues. A los pocos minutos de que el árbitro Manuel Velarde pitara el comienzo del match, la Academia ya se ponía en ventaja con gol del “Marqués” Sosa a los 6. A los 20 aumentó el marcador “Tito” Pizzuti y apenas sacaron los de Central, Sosa puso el 3 a 0 para Racing.

A los 25 Lombardi descontó pero dos minutos más tarde hubo penal para la Academia y el Loco Corbatta, un especialista en esa materia, no perdonó y marcó el 4 a 1. Los últimos quince minutos de primer tiempo determinaron que el partido sería nomás un festival de goles: a los 30 y a los 37, Antonio Rodrígues marcó un doblete que puso el partido 4 a 3.

A pesar de que Central se puso cerca en el tanteador, Racing no desesperó y demostró su grandeza y vaya como lo hizo. Al minuto de segundo tiempo, Pedro Mansilla puso el 5 a 3; a los 11, Corbatta estiró la cuenta y tres minutos más tarde, Mansilla volvió a convertir. El partido ya había perdido la competencia que había alcanzado al final del primer tiempo.

A los 16, Pizzuti ponía el 8 a 3 y diez minutos más tarde –a los 20 y a los 25 del ST-, el Marqués Sosa repetía el doblete que había metido en la primera parte: 10 a 3. Ya el resultado era estrafalario, astronómico, y único en la historia del club, por eso Racing puso un poco a descansar el ataque aplastante que tenía.

Sin embargo la cosa no terminaría ahí. A cinco minutos del cierre del partido, Central tuvo la chance de descontar al menos una vez más desde los doce pasos, pero Francisco Rodrígues erró el penal. Dos minutos más tarde de eso, tendría un último penal Racing, quien otra vez, por cuenta del Loco Corbatta, sentenció el resultado final en 11 a 3.

Esta goleada aún se conserva dentro de las de mayor cantidad de goles en el profesionalismo junto con Huracán 10 – Rosario Central 4 en 1945 y Banfield 13 – Puerto Comercial de Bahía Blanca 1 en el Nacional 1974.

El equipo al año siguiente saldría campeón con un equipo inolvidable, que se sostuvo sobre la misma base con Pizzuti y Corbatta como figuras.

Además, tuvo la particularidad de ser una victoria apabullante entre jugadores profesionales, dato no menor si consideramos que la mayoría de las goleadas más abultadas del fútbol argentino se debieron a encuentros en los que abundaron amateurs o jugadores de divisiones inferiores por casos de huelgas.

Esto último le pasó a Racing en 1975 cuando recibió 10 goles justamente de Rosario Central. Pero en ese caso la Academia se presentó a jugar con jugadores de séptima y octava división, tres horas más tarde del inicio del partido. Por esa razón, esta gran victoria se valora aún más, y como siempre, Racing marcó el camino de la gloria.

Un marcador impresionante e increíble para esta época, pero para ese momento y con la calidad del plantel ganador que tenía Racing no es de sorprender. Por cosas así, fue que Racing al año siguiente saldría campeón con un equipo legendario.

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Santiago Ciraolo
Nací, me crié y crecí en el barrio de Villa Luro, siempre siendo hincha de Racing. Soy socio desde que volvió la democracia al club (N° 36608). Estudié “Ciencias de la Comunicación Social” en la UBA y estoy a poco de graduarme de licenciado y a otro poco, de profesor. Hago periodismo desde hace varios años, y para Racingmaníacos trabajo en la sección "Efemérides" de esta web, donde me ocupo de contar la maravillosa historia de esta gloriosa institución.

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