En un día como hoy pero de 1987, el Racing del Coco Basile daba cátedra como en las más gloriosas épocas de la Academia, nada más ni nada menos que ante Boca Juniors. La fiesta racinguista en el Cilindro aquella vez fue épica, inolvidable: una aplastante victoria por 6 a 0 en un clásico que fue la bienvenida ideal para Rubén Paz que, recién llegado de Francia, vio el partido desde la platea. Racing humilló a un Boca en crisis y no le tuvo ni una pizca de piedad: fueron dos dobletes, uno del goleador “Toti” Iglesias y el otro de Colombatti, y los restantes los firmaron el “Mencho” Medina Bello y “Camote” Acuña. Racing brillaba y hacía historia: era el equipo de Alfio Basile, un hijo de la casa que volvió al club para devolverle la gloria.

Miguel celebra uno de sus goles en la goleada histórica por 6 a 0 ante Boca en el Cilindro el 20/09/1987.

El 20 de septiembre de 1987, Racing Club de Avellaneda se enfrentaba como local, por la cuarta fecha del Campeonato de Primera División, a un Boca Juniors en crisis institucional, dirigido por Roberto Saporiti. El Coco Basile, acompañado como siempre por su compañero Rubén “Panadero” Díaz, salió a ganar en el Cilindro con la base del equipo que el año siguiente ganaría la Supercopa: Pato Fillol; Vásquez, Costas, Fabbri, Olarán; Camote Acuña, Ludueña, Colombatti; Medina Bello, Toti Iglesias y Walter Fernández.

El esquema clásico del Coco, con cuatro en el fondo, tres volantes tan metedores como creativos y tres puntas definidas sumado a un enorme espíritu, fue demasiado para un Boca que según el periodista de “El Gráfico”, José Luis Barrio, “ni siquiera fue un sparring”.  El Racing del Coco venía cocinándose a fuego lento desde el ascenso, con más pálidas todavía, como aquella nefasta vez en la que parte del plantel fue alquilado a Argentino de Mendoza.

A todo esto, previo al inicio del match, fue presentado en el Cilindro un nuevo refuerzo: un volante ofensivo uruguayo de nombre Rubén Walter Paz, proveniente del Racing Matra francés. El uruguayo, luego legendario número 10 de Racing, vio por primera vez jugar a la Academia en esa oportunidad, y él mismo contó años más tarde que se preguntó para qué lo habían traído, si el equipo era demoledor.

Apenas comenzado el partido, Racing arrancó con todo y puso en aprietos al conjunto rival. A sólo 7 minutos de comenzado el partido y tras un pésimo centro de “Chupete” Vásquez, el inolvidable Walter Fernández recuperó el balón y centró pasado adentro del área. Allí la recibió el goleador José Raúl Iglesias, mejor conocido como “Toti”, y de un cabezazo corto y de pique al suelo, abrió el marcador.

El dominio de Racing continuó en aumento: Walter Fernández volvió loco al lateral derecho boquense Abramovich y sacó un centro al primer palo para que Colombatti sin marca, la mande a guardar de un cabezazo y gol. Racing vencía a Boca por 2 a 0 en sólo 23 minutos de juego.

La Academia brillaba con la destreza de un intratable Walter Fernández por izquierda, un peligroso Medina Bello apurando en la salida y un Toti Iglesias siempre complicado, amparados todos en una línea de volantes muy dinámica con Camote Acuña soltándose por derecha y Colombatti flotando más hacia el centro.

Racing paseaba a su rival, cuya defensa sufría los avances poderosos de un Racing convencido de atacar. Boca apenas había podido llegar al arco local una sola vez por medio de un remate en el palo ejecutado por Tessone y para el final del primer tiempo ya tenía uno menos porque Abramovich había sido expulsado.

Para el inicio del segundo tiempo, el baile se haría más intenso aún: recuperó Fabbri una dividida para abrir con Walter, que desde la izquierda envió un centro pasado para que entre el Mencho, que con un cabezazo sentenció el 3 a 0. Ya era goleada y la hinchada de Boca pedía las cabezas de sus jugadores. Cuatro minutos más tarde, el Mencho –inspirado ya- avanzó como una locomotora por la banda derecha, aguantó la violencia de Hrabina y definió al verlo salir a Gatti.

Pero el balón perdía fuerza y parecía que no entraba, pero llegó justo el Toti para poner el 4 a 0. Algarabía infinita en la tribuna de Racing, un equipo sufrido que venía de alquilarle el plantel a un club desconocido y que no podía contar con gran parte de su estadio debido a su mal estado. La Academia goleaba y aplastaba a un rival nunca fácil, y vaya forma en la que lo hacía.

A pesar de lo ya abultado del resultado, la realidad marcaba que si bien Racing estaba jugando un partidazo, cuatro goles era un número pequeño en comparación con las oportunidades de gol que había tenido ya la Academia: Iglesias sólo había tenido más de cinco chances muy claras a esa altura del juego.

Faltaba más de media hora de juego pero Racing no aflojó nunca: Colombatti marcó el quinto tras un error de la defensa de Boca, y casi sobre el final, “Camote” Acuña puso el broche de oro también de cabeza, tras una pared entre Colombatti y Toti Iglesias.

Se desató un delirio absoluto en Avellaneda: Racing había hecho historia. Seis a cero, media docena de goles. Como antecedente había que remitirse a 1949, cuando la Acadé enterró 24 años de malaria al ganar su primer título en la era profesional, y venció por 6 a 0 al cuadro boquense, como local en cancha de San Lorenzo.

Para la Revista “El Gráfico”, la Academia había deslumbrado pero podría haber hecho todavía más: “El equipo de Alfio Basile dominó el juego aéreo en los dos arcos y esa fue una de las razones de un resultado que pudo ser todavía más espectacular”.

Fueron quince las veces en las que Racing llegó al área rival y tuvo chances de gol, sin embargo el equipo había sido arrollador, descomunal, imborrable de la memoria del hincha académico. Basile clamó eufórico: “Hoy fue el día más espectacular en veinte años de la vida de Racing”.

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Santiago Ciraolo
Nací, me crié y crecí en el barrio de Villa Luro, siempre siendo hincha de Racing. Soy socio desde que volvió la democracia al club (N° 36608). Estudié “Ciencias de la Comunicación Social” en la UBA y estoy a poco de graduarme de licenciado y a otro poco, de profesor. Hago periodismo desde hace varios años, y para Racingmaníacos trabajo en la sección "Efemérides" de esta web, donde me ocupo de contar la maravillosa historia de esta gloriosa institución.

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