En un día como hoy pero de 1885 nació en Quilmes, el primer dueño del mediocampo de la historia de Racing: Francisco Olazar. Más conocido como “Pancho”, este centrehalf junto a los próceres de esa época como Ohaco, Marcovecchio y Perinetti lograron que con tantos títulos y fútbol, a Racing le digan “La Academia”. Campeón de liga ocho veces –incluido el heptacampeonato- y multicampeón de copas nacionales en Racing -el único club en el que jugó al fútbol-, Olazar también es recordado por haber sido el primer entrenador de la Selección Argentina en un mundial –el de Uruguay 1930.

En esta postal de 1918, Olazar es el tercero, de izq. a der., de la segunda fila -lo acompañan N. Perinetti, Betular y Macchiavello. El resto: Castagnola, el arquero Crocce y Reyes en la primera hilera. Los hincados son Viazzi, Ohaco, Vivaldo, Marcovecchio, Hospital y Juan Perinetti.

Francisco Carlos Olazar nació el 10 de julio de 1885 en el pueblo de Conchitas del entonces partido de Quilmes. En la actualidad, sería el barrio “Las Manzanas”, de Hudson, Provincia de Buenos Aires.

Formado como jugador en el club Mariano Moreno, un club de barrio sito en Avellaneda, pasó a la cuarta división de Racing en 1902 y llegó a la primera al poco tiempo.

Apodado “Tute” o “Pancho”, Olazar jugaba de centrehalf –centrojaf en criollo-, lo que hoy sería un volante central, pero con mayores responsabilidades debido a la poca gente con la que se defendía en aquel momento -sólo dos hombres. A pesar de eso, era un gran goleador y su especialidad eran los goles de cabeza.

“Pancho” fue capitán del equipo que convirtió a Racing en “La Academia” con el logro aún imposible de batir del heptacampeonato: 1913, 1914, 1915, 1916, 1917, 1918 y 1919.

Campeón de liga también en 1921, Olazar escribió la historia de Racing con sus hazañas, enmarcadas ellas en un cuadro que sentó las bases de la grandeza del Primer Grande: próceres como Alberto Marcovecchio, Alberto Ohaco, los hermanos Juan y Natalio Perinetti, Armando Reyes, Juan Hospital, entre otras glorias de tiento.

Jugador de toda la vida en Racing, Olazar también fue campeón de copas nacionales como la Copa de Honor en cuatro oportunidades (1912, 1913, 1915, 1917), la Copa Ibarguren cinco veces (1913, 1914, 1916, 1917 y 1918); y copas internacionales como la Copa de Honor Cousenier 1913 y la Copa Aldao en dos oportunidades (1915 y 1917).

Con el Seleccionado Nacional, fue campeón de la primera edición del Campeonato Sudamericano –hoy Copa América-, en 1916 con sus compañeros de Racing Juan Hospital, Alberto Marcovecchio, Alberto Ohaco, Armando Reyes y Juan Perinetti.

Al año siguiente disputó el segundo certamen sudamericano. En esa edición, Olazar fue subcampeón junto a otros racinguistas como compañeros: Ricardo Pepe, el arquero Marcos Croce y Nicolás Vivaldo se sumaban a Perinetti, Ohaco y Reyes.

Marcó su último gol en la Academia en un clásico que Racing le ganó al eterno rival por 3 a 2 con doblete del artillero Marcovecchio y el gol de Pancho.

Fue un 4 de junio de 1922, año en el que Olazar dejó el fútbol. Las dirigencias de por entonces lo premiaron por su gran trayectoria como jugador con la dirección técnica del Seleccionado Nacional, equipo al cual había representado como jugador en 18 oportunidades, además de haber sido campeón de América trece años antes.

Argentina venía de ser medalla de Plata en los Juegos Olímpicos en Ámsterdam 1928 y a Olazar le tocó debutar al año siguiente como visitante en Uruguay con motivo de la Copa Newton y perder por 1 a 0.

Acompañado por el joven Juan José Tramutola, en ese 1929 tuvo revancha y con ídolos de Racing como Natalio Perinetti y Fernando Paternoster en cancha, fue campeón del Campeonato Sudamericano –la actual Copa América- de ese año, disputado en Buenos Aires.

Al año siguiente, debutó como el primer DT de la Selección Argentina en la flamante Copa del Mundo de Uruguay 1930. Con Tramutola, exigían tres entrenamientos por semana –lo cual en ese momento era demasiado porque la práctica aún no era profesional- y en medio de la competencia el capitán Nolo Ferreira volvió a Buenos Aires para rendir un examen de la carrera de Escribanía en la Universidad de La Plata. Más allá de las inclemencias,

Mucho componente racinguista había en esa selección de Olazar: Paternoster, Perinetti y “Pechito” Della Torre vestían en ese momento los colores de la Academia, pero otros tendrían que ver a posteriori con el club, como Juan Botasso –inolvidable arquero de los años 30-, Guillermo Stábile –DT con más títulos de liga en la historia del club-; y con el pasado también: Adolfo Zumelzú, campeón con Racing en 1925, integraba la lista de buena fe de Olazar.

Fue decisión de “Pancho” Olazar la inclusión de Guillermo Stábile entre los titulares, a partir del segundo partido y vaya si fue una elección significativa: “El Filtrador” terminó siendo el goleador del Mundial con 8 goles y hasta entonces es una marca que no ha podido ser superado por otro argentino.

La Selección de Olazar llegó embalado a la final pero cedió ante las amenazas de los uruguayos, quienes supieron aprovecharse del nerviosismo argentino, y dieron vuelta un 2 a 1 que el equipo de Pancho sostenía hasta el entretiempo, en un 4 a 2 dejó a Argentina en segundo lugar.

Así entonces, Olazar fue el primer DT en llevar al país a una final de Copa del Mundo, y es un privilegio al que sólo han llegado César Luis Menotti, Carlos S. Bilardo y Alejandro Sabella, además de “Pancho” en casi noventa años de fútbol.

El 21 de septiembre de 1958, Francisco Olazar pasó a la inmortalidad. A 57 años de su muerte, “Pancho” fue homenajeado por el Consejo Deliberante de la Municipalidad de Berazategui con el cambio de nombre de la calle 51 de Hudson por el suyo: Francisco Carlos Olazar.

Gente como Olazar es la que ha escrito el inicio de esta historia –si existe un Racing grande, es porque próceres como éste hicieron de Racing el primer grande.

Sin lugar a dudas, Olazar dejó un legado inigualable en la historia del club: fue el primer centrehalf glorioso de esta institución, octocampeón de liga, ídolo y embajador del club en el mundo con su trabajo en Uruguay 1930.

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Santiago Ciraolo
Nací, me crié y crecí en el barrio de Villa Luro, siempre siendo hincha de Racing. Soy socio desde que volvió la democracia al club (N° 36608). Estudié “Ciencias de la Comunicación Social” en la UBA y estoy a poco de graduarme de licenciado y a otro poco, de profesor. Hago periodismo desde hace varios años, y para Racingmaníacos trabajo en la sección "Efemérides" de esta web, donde me ocupo de contar la maravillosa historia de esta gloriosa institución.

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