La Academia se impuso 2 a 1 sobre Estudiantes, en el estadio Único, con goles de Lautaro Martínez y Alejandro Donatti. Con este resultado, los de Avellaneda mantienen la esperanza de lograr la clasificación a la Copa Libertadores 2019.

Por el contexto, por los resultados que se fueron dando a lo largo del fin de semana y por el deseo de estar en la próxima Libertadores, Racing tenía que ganar y lo hizo. Claramente no fue de los partidos más vistosos de la era Coudet porque el equipó debió luchar más de lo que pudo jugar, pero hay varios condimentos que irán explicando este funcionamiento.

En primer lugar, resaltar el protagonismo que tuvo el campo de juego. Es lamentable que semejante estadio no logre presentar una superficie en condiciones. Es algo recurrente en el estadio Único. Pozos, desniveles e irregularidades a lo largo y ancho del terreno. No sólo que es impresentable para el espectáculo deportivo, sino que termina siendo peligroso para los protagonistas, detalle que es aún más relevante.

Con la superficie como enemiga, Racing debió ir mutando sus planes. Fue dominador del juego en los primeros 45 minutos. Tuvo la pelota y la manejó con criterio a pesar de las dificultades externas.  Logró abrir una defensa cerrada de 5 hombres a través de un notable contragolpe en el que participó Matías Zaracho, Lautaro Martínez y Augusto Solari. Precisión en la pegada de Zaracho, decisión en la embestida de Lautaro e inventiva en el mano a mano de Solari ante Braña. Tres resoluciones perfectas.

A partir de ahí creció la tranquilidad de los dirigidos por Eduardo Coudet y decididamente tomaron el control del encuentro. Todo salía a la perfección hasta que en el desenlace del primer tiempo, se fue expulsado Augusto Solari por una jugada brusca. Esta acción cambió el camino del partido porque obligó al local a ir en búsqueda del empate más allá de su pésimo presente.

Sin bien el Pincha no generó muchas situaciones de peligro, fue arrinconando a la Academia a medida que fue corriendo el reloj. La visita sintió el cansancio y empezó a defenderse más cerca de su arco pero no sufrió mayores apuros más allá de balones cruzados o pelotas paradas. La incertidumbre se hizo presente cuando los de Bernardi llegaron al descuento.  Gran asistencia de Gastón Ramírez para Rodríguez que sin querer termina asistiendo a Mariano Pavone. Varias virtudes del local en esta pero también muchas distracciones en la última línea de Racing que perdió seguridad con la salida de Donatti y luego con la de Sigali.

A pesar del sufrimiento en el final por el avance de Estudiantes en campo rival y por el constante envió de centros al área de Juan Musso, el equipo de Coudet se quedó con el triunfo. Pudo haberlo liquidado de contra porque tuve algunas opciones muy claras en los pies de Lautaro y Zaracho pero el cansancio les jugó una mala pasada al momento de la definición.

Párrafo aparte para el golazo de Alejandro Donatti. No es común ver un zaguero central de esa contextura física con semejante pegada.  Porque no solo que le imprime potencia a las ejecuciones sino también una precisión destacada. Sin dudas es uno de los valores más altos de este conjunto y una gran acierto del último mercado de pases del club. Consiguió un número  2 con personalidad, firme, líder y con varias aptitudes tanto físicas como técnicas. Gana en las dos áreas y siempre que puede le aporta su cuota goleadora. Va por muy buen camino “El Flaco”.

 

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