En un día como hoy pero de 1986 nació en la localidad santafesina de Capitán Bermúdez, el lateral derecho campeón con Racing en 2014: Iván Pillud. Con más de doscientos partidos en la Academia, este defensor es el jugador que más tiempo lleva en el club: son siete las temporadas con los colores del Primer Grande. Lider positivo dentro del plantel, Pillud es el único jugador en el club que disputó todas las copas internacionales a las que Racing clasificó desde que volvió al plano internacional en 2012.

Iván Alexis Pillud portando la cinta de capitán de la Academia.

Iván Alexis Pillud nació el 24 de abril de 1986 en Capitán Bermúdez, Santa Fe. Apodado “Polaco” desde chico, hizo inferiores en San Lorenzo de Almagro pero quedó libre y pasó al rosarino Tiro Federal. Allí debutó en el primer equipo el 14 de junio de 2008 como visitante ante Talleres de Córdoba en el Nacional B.

A mediados de 2008 llegó a Newell’s Old Boys de Rosario donde se destacó notablemente en el Clausura ’09, y a pesar de la poca experiencia en la Primera de Argentina, al semestre siguiente llegó a préstamo al Espanyol de Barcelona.

Allí no le fue del todo bien: entre las pocas chances y algún que otro escándalo, el lateral dejó el club a los seis meses y volvió a la Argentina para vestir los colores de Racing.

Iván Pillud en sus primeros encuentros en Racing, durante 2011.

Una semana antes de empezar el torneo, se rompió el quinto metatarsiano del pie derecho por lo que recién debutó en la fecha 16 ante Banfield. Tres fechas más tarde, tras una gran jugada y aún mejor definición marcó su primer gol ante Godoy Cruz en Mendoza.

El arranque promisorio de Pillud se hacía garantía de buen rendimiento, a punto tal que el DT Sergio Batista lo convocó al Seleccionado local: fue titular en los amistosos frente a Venezuela, Ecuador y Paraguay. Ya con Alejandro Sabella al frente del equipo nacional, Iván fue nuevamente convocado para dos amistosos ante Brasil en los que también fue titular.

Pillud marcando a Ronaldinho en la Selección Argentina.

De buen rendimiento en las campañas de Miguel Ángel Russo y Diego Pablo Simeone, con el ídolo Alfio Basile su nivel comenzó a tener intermitencias, al igual que en algunos momentos del ciclo de Luis Zubeldía.

En ese 2012, Pillud debutó en la Copa Sudamericana y llegó hasta la semifinal de la Copa Argentina ante River Plate, pero por una lesión no pudo jugar la final que el equipo finalmente perdió ante Boca Juniors.

 

En 2013, fue noticia cuando estuvo a punto de ser transferido a River, pero por intervención de la dirigencia, su salida se truncó. A pesar de la importante mejora salarial que percibió, Pillud no pudo demostrar nada en la cancha debido a un grave cuadro de hepatitis B que lo alejó varios meses de las canchas.

El lateral derecho tuvo un gran comienzo y su rendimiento fue mermando con los años.

Sus deseos de irse se concretaron a comienzos de 2014 cuando arribó al italiano Hellas Verona. Allí recién ganó continuidad sobre el final de la temporada, pero a mitad de año su préstamo finalizó y debió retornar a un Racing que había hecho la peor campaña de toda su historia: 33 puntos sobre 36 partidos jugados.

Los horribles números revivieron la preocupación por el descenso, por lo que para torcer el rumbo se dio el esperadísimo regreso del hijo pródigo de la institución: Diego Milito. Alrededor suyo se articuló un gran equipo que construyó el DT recién llegado de Defensa y Justicia, Diego Cocca.

Pillud fue número puesto para el lateral derecho desde el inicio del campeonato y cumplió, pero sufrió un esguince en el tobillo derecho que lo marginó desde la fecha ocho hasta recién la fecha 16, ante Quilmes.

El once campeón de Diego Martín Cocca

Para ese momento, Racing se había convertido en candidato al título, luego de una seguidilla importante de victorias, y de la consolidación de un equipo que ya se sabía sólido: Sebastián Saja, Luciano Lollo y Ezequiel Videla eran la columna vertebral que sostenía el feroz ataque de los goles del sorpresivo Gustavo Bou y la magia de Diego Alberto Milito, el capitán que le cambió la cara al equipo y al club.

Iván volvió a ser titular en el decisivo encuentro en el que Racing venciera 1 a 0 a River Plate en el Cilindro, el cual puso en el primer puesto a los dirigidos por Cocca. A la par de un equipo arrollador y con espíritu de sobra, Pillud se plegó al buen rendimiento de sus compañeros y cumplió su labor en los partidos restantes.

Ante Godoy Cruz, la Academia ganó con gol de Ricardo Centurión, y se consagró campeón del Torneo de Transición 2014. Pillud ganaba el primer título de su carrera y Racing no saldría nunca más de su corazón.

La confianza del equipo campeón se vio también en su juego: Pillud creció en carácter –algo muy visible en los clásicos- y en nuevas responsabilidades como asociarse con Gastón Díaz en el andarivel derecho, o ser una opción para la banda izquierda.

Marcó su tercer y último gol en el club ese año, ante San Lorenzo en el partido en el que Racing se despidió de la oportunidad de meterse en la pelea por el título. Sin embargo, el equipo cumplió una gran labor en la Copa Libertadores –torneo que Iván jugaba por primera vez y en 2016 jugó por segunda- y Copa Argentina.

Pillud junto a su ídolo Javier Zanetti en la despedida de Milito en el Cilindro.

2017 lo tuvo clasificando al equipo a la Libertadores que hoy disputamos –con un golazo ante Banfield como visitante- y disputando su tercera Copa Sudamericana con la Academia. Tras una merma en su rendimiento y la llegada de Renzo Saravia, Cocca lo relegó sobre el último tramo del año y perdió el puesto. Sin embargo, se dio el lujo de haber sido capitán en varias oportunidades desde entonces.

En la actualidad, Pillud lleva 214 partidos con la camiseta de Racing y es el jugador con más años en el plantel desde Claudio Úbeda –dejó el club en 2007 tras diez temporadas.

“Haber sido campeón con Racing es lo máximo. Me siento parte de este club, es mi segunda casa.”, expresó en una entrevista con El Gráfico, y fue más allá aún: “Tengo ganas de retirarme acá. Salir campeón de la Libertadores con Racing es mi sueño”.

No sólo se ganó el afecto del hincha con su simpatía –la misma que lo hace una fuerza positiva en el vestuario-, sino también lo hizo con su juego. Ese mismo que el hincha discute cuando no va bien, y el que aplaude cuando lo ve desbordante de confianza e importante para el equipo.

Sin lugar a dudas, Pillud, campeón en 2014, ya es parte de la historia de Racing y todavía tiene más por dar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here