Racing perdió 3 a 2 con Defensa y Justica en el estadio Norberto Tomaghello y dejó una pálida imagen colectiva.

Si bien la última línea fue la de mayores complicaciones, el equipo tampoco tuvo mucha lucidez a la hora de jugar y nunca pudo imponerse.

No le pudo encontrar la vuelta al partido en ningún momento. Salvo en el tramo final del primer tiempo en donde se vio buena circulación, movilidad, combinaciones de toques y ataques directos, siempre estuvo incómodo. El Halcón es un conjunto que tiene muy claras sus ideas y como llevarlas a cabo. Con el gran despliegue de sus mediocampistas, con la solvencia de sus defensores y la frescura de sus atacantes, lo madrugó a Racing y lo hizo sentirse vulnerable.

La rotación en algún momento iba a aparecer y Eduardo Coudet dispuso que sea para esta jornada. La fecha 23 de la Superliga encontró a La Academia yendo a visitar a Defensa y Justicia con un equipo alternativo. Si hay un detalle representativo que dejó esta derrota es que en este plantel hay jugadores re contra titulares y otros tantos muy suplentes. Existe una notoria diferencia de jerarquía entre los que juegan habitualmente y los que lo hacen con menos frecuencia. También es cierto que tantos cambios juntos no siempre son la mejor solución porque lo ideal es ir probando piezas con una estructura ya armada y aceitada. Esto sucedió con el ingreso de Miguel Barbieri ante River. Le tocó ingresar con el equipo titular y el defensor estuvo a la altura. Ahora, cuando la rotación es más amplia quedan al desnudo todas las falencias juntas pero a veces el calendario, el trajín de los partidos  la fatiga acumulada provoca este tipo de decisiones.

Probar una línea de 4 nueva, ubicarlo a Meli en una nueva función como primer pase y darle otra oportunidad a Martín Ojeda desde el arranque eran los planes a tener en cuenta para evaluar. Lamentablemente ninguno salió como se deseaba. Poner 4 defensores que nunca juegan juntos  tenía sus riesgos y quedaron expuestos. Tarde para reaccionar, lentos en la toma de decisiones, flojos en las coberturas y notables inseguridades para salir jugando desde el fondo.

Marcelo Meli no termina de arrancar. Esta era una linda chance para que de una buena vez empiece a demostrar porque llegó a Racing y si bien no tuvo un mal encuentro, todavía no rinde lo esperado. Preciso y seguro en la distribución de la pelota pero distraído en la contención a sus espaldas. Está claro que la diferencia entre Nery Domínguez y él es abismal. Quizás por características Meli no es el indicado para cumplir con ese rol. Posición clave para la estructura de juego del Chacho.

Por último la posibilidad de Martín Ojeda en el once titular. El ex Ferro continúa con su etapa de adaptación. Cuando ingresa desde el banco muestra síntomas de rebeldía y frescura para atacar y generar juego pero al momento de demostrar desde el inicio no provoca lo mismo. Pareciera que no termina de soltarse, que le falta confianza para encarar e ir hacia adelante. Juega mucho para atrás, le falta una marcha y su participación resulta intrascendente.

Más allá de estos puntos, lo más preocupante es que después del parate por fecha FIFA, Racing no pudo ganar. Su juego decayó, no es tan efectivo en ataque y perdió seguridad defensiva. Encima el arco es una zona muy endeble por el inestable presente que está atravesando Juan Musso y por los desacoples de la defensa. Por tal motivo, el duelo del próximo jueves por Copa Libertadores en el Cilindro, es una gran oportunidad para volver al triunfo, aceitar nuevamente la máquina y recobrar confianza. Porque por más que aún es un equipo en formación el Racing de Coudet, si quiere luchar por la Libertadores no puede permitirse fallar ni cometer errores infantiles porque si no quedas afuera. La copa no perdona.

 

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