En un día como hoy pero hace 35 años nacía en la localidad bonaerense de Rafael Obligado nuestro querido capitán Lisandro López. Formado desde Quinta división en la Academia, “Licha” se ganó el afecto de la gente a base de goles y calidad. Campeón ocho veces en el Porto (Portugal) y dos en el Olympique de Lyon (Francia), el capitán de Racing es uno de los mejores y más queridos delanteros del club en los últimos años.

El capitán de la Academia celebra un gol ante San Lorenzo como visitante.

El 2 de marzo de 1983 nació en Rafael Obligado, Buenos Aires, Lisandro López. Hijo de María Elena y Miguel, Lisandro comenzó a jugar al fútbol a los 9 años en el club Jorge Newbery de la localidad aledaña de Rojas y allí permaneció hasta los 17 años, mientras también participaba de los Torneos Bonaerenses.

Tras pruebas fallidas en San Lorenzo, Vélez, All Boys, Boca Juniors, Newell’s, y Rosario Central, Lisandro no podía encontrar su lugar en un club de Buenos Aires para poder desarrollarse como futbolista profesional.

En una prueba en Lanús, Miguel Micó, por entonces entrenador de las categorías inferiores del club granate, lo vio y tomó nota pero no lo seleccionó. En un Torneo Bonaerense, Licha la rompió y Micó, que recién había pasado a Racing, lo seleccionó y lo tomó sin probarse.

A sus 17 años entonces, llegó a la Academia y vivió el campeonato del “Paso a Paso” como jugador de la Quinta división de inferiores. En una entrevista con “El Gráfico” así lo recuerda: “Yo, hasta ese momento, no conocía otra cancha que no fuera la de Sarmiento de Junín, entonces todo fue muy especial para mí: iba a la cancha por primera vez, el equipo andaba muy bien, el estadio se llenaba, los partidos eran una fiesta impresionante. Ese año me marcó mucho. Ahí me enamoré de Racing”.

Lisandro abraza a Diego Milito en un gol a Nueva Chicago como visitante.

Al año siguiente tuvo su primera pretemporada en 2002, bajo la dirección técnica de Osvaldo Ardiles como entrenador, pero no debutó hasta recién el final de la temporada. Dirigía Emilio Comisso y fue un 14 de junio de 2003 en un empate ante Vélez Sarsfield por 2 a 2 en el Cilindro de Avellaneda.

Antes de que Diego Milito partiera rumbo a Europa, Licha compartió delantera con él y demostró grandes rendimientos como en partidos ante Atlético de Rafaela y Nueva Chicago.

En 2004, Lisandro fue el primer goleador de un torneo para Racing desde 1969 con Machado Da Silva.

Con Cappa como entrenador, alcanzó la titularidad luego de un gran rendimiento con gol ante Lanús en un 2 a 2. A la partida del por entonces 11 y sin un acompañante regular, Lisandro empezó a demostrar con goles que era más que una promesa.

Formó interesantes duplas con Gastón Fernández –River no quiso renovar el préstamo- y con el uruguayo Marcelo Guerrero con las que dio el lujo de marcar 12 goles y convertirse en el goleador del Apertura 2004.

Formó parte del plantel que, peleó el Clausura 2005; aquel dirigido por Guillermo Rivarola y con Diego Simeone como estandarte dentro de la cancha.

Lisandro dejó el club y fue ídolo en Porto y Olympique de Lyon.

Cerró en su primer ciclo en Racing club, un total de 26 goles marcados en 70 partidos jugados. Licha mostró un rendimiento tal que fue convocado por primera vez para representar al seleccionado nacional.

El DT era José Pekerman y la ocasión era un amistoso contra México en Los Ángeles. En agosto de ese año, jugó otro amistoso y fue reemplazado por el debutante Lionel Messi –que se iría expulsado dos minutos más tarde- en un partido ante Hungría en Budapest.

Para el inicio de la temporada 05/06, pasó a Porto (Portugal), donde fue campeón de liga y de Copa de Portugal en su primera temporada. Una vez asentado como titular, empezó a demostrar su talento: goleador del equipo en su segunda temporada (2006/07), volvió a ser campeón. Y así dos veces más consecutivas (2007/08 y 2008/09).

Ídolo de los dragones azules, Lisandro fue también campeón con el Porto de la Supercopa de Portugal (2006) y en la temporada 2007/08, fue el goleador de la Liga de Portugal. En 2009 y luego de ser campeón de la Copa de Portugal, el Olympique de Lyon pensó en él para reemplazar a Karim Benzemá, quien había sido vendido al Real Madrid.

El conjunto francés desembolsó 24 millones de euros para hacerse con los servicios de Licha, transferencia que fue la más importante que se hizo por un jugador argentino en 2009.

Durante los cuatro años que pasó en Lyon tuvo actuaciones determinantes en Liga y Champions League –hizo historia al llegar a ser semifinalista en la edición que ganara el Inter de Diego Milito-, llegó a ser capitán y conquistó las Copa de Francia (2011/12) y Supercopa de Francia (2012).

El mejor del mundo actual debutó en la Selección en reemplazo del Licha.

En el medio de todo eso, Lisandro disputó algunos minutos más en amistosos para el Seleccionado Nacional, pero por alguna razón nunca le permitieron probarse con mayor continuidad. Similar al caso de Diego Milito, Lisandro era uno de los delanteros con mejor presente en Europa y sin embargo las chances en la Selección no se manifestaban.

En su último encuentro con la Selección Argentina, Lisandro ingresó por el propio Milito y marcó el 2 a 1 parcial ante Rusia. Fue llamado por el ya mencionado Néstor Pekerman, el ídolo Alfio Basile y Diego Armando Maradona, quien eligió a Martín Palermo para que fuera el último delantero en ir en la nómina de 23 al mundial y se terminó esa historia para Licha.

En 2013 fue transferido en 7 millones de euros al club catarí Al-Gharafa, donde disputó 46 partidos en los que convirtió en 15 oportunidades. Permaneció dos temporadas en el equipo amarillo hasta que decidió irse de ese país. Fue ahí cuando se rumoreó acerca de un posible regreso a la Academia pero no iba a poder darse en esa ocasión porque Licha tenía otro destino: Internacional de Porto Alegre.

Su inolvidable chilena en el Clásico como visitante.

Tras una temporada en Brasil, regresó a la Academia en 2016 y tuvo una gran primera temporada: demostró una calidad exquisita en su juego y marcó 16 goles –dos por Copa Argentina y cuatro por Libertadores- en 36 partidos jugados. Quizás el más gritado haya sido el inolvidable golazo de chilena en el clásico como visitante, un espectáculo para la vista.

El 18 de febrero de 2017, en un amistoso en el Cilindro ante Huracán, sufrió un desgarro grado 2-3 del ligamento colateral interno de su rodilla derecha. Regresó al equipo titular ocho partidos después pero le costó volver de la lesión.

El capitán de la Academia es uno de los mejores delanteros canteranos de las últimas décadas.

En sintonía con el mal rendimiento del equipo, el capitán tuvo actuaciones opacas y sufrió el asedio periodístico de la crisis futbolística del equipo de Diego Cocca. Marcó 6 tantos en 19 partidos durante 2017 y comenzó a asumir otro rol en el equipo. Ya no más de figura estelar, debido a la aparición de Lautaro Martínez –con quien Lisandro colabora en la cancha.

Lisandro López es sinónimo de jerarquía: cada toque, cada definición, la anticipación a cada jugada y el sacrificio por el equipo le bastan para entrar en esa categoría. Los hinchas de Racing le hacen saber en cada ocasión su admiración por él, -incluso sin que esté en cancha-, con todo el amor de siempre porque Lisandro es Racing.

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