En un día como hoy pero de 1956 nació uno de los mejores volantes de los geniales ochentas del Racing con Coco Basile como entrenador: Miguel Ángel Colombatti. Este brillante jugador fue uno de los pilares del ascenso así como también de la obtención de la Supercopa Sudamericana de 1988. Con 100 partidos en la Academia, marcó 24 goles en los cinco años en los que defendió nuestros colores. Pero no sólo lo hizo desde la cancha, sino que formó juveniles durante casi una década en el club y fue subcampeón como entrenador alterno en 2005.

Miguel Ángel Colombatti nació hace 62 años en la localidad bonaerense de Morón. Formado inicialmente en inferiores en River Plate, tuvo que dejar de ir a ese club por diversas dificultades: “Mis viejos no me podían llevar a River –laburaban y además tengo cinco hermanos. Me tenía que tomar tres colectivos y el tren, salir corriendo, a veces no comer, y todo eso me produjo un desgaste -a veces no cumplía como se debía”, contó Colombatti a Racingmaníacos.

En Morón, club del cual era hincha desde chico, le fue muy bien. Fue campeón de la Primera “C” en 1980, y marcó 4 goles en lo que fue el ascenso a la B. Las divisiones bajas del fútbol argentino lo hicieron un jugador de gran temple y personalidad, al margen de su talento innato.

Jugó durante nueve temporadas en Morón y formó parte de la Selección de la B de 1983: “Salimos campeones en el Torneo Internacional de Malasia. La dirigían (Carlos) “El Chamaco” Rodríguez y “el Negro” Valentini. Era un combinado de toda la categoría”, recordó Miguel.

Colombatti era volante ofensivo; en Morón en aquellos años jugaba por la derecha y hacía estragos, a punto tal de que llegó a Racing luego de haberle ganado con su equipo, durante la estadía académica en la B.

Acerca de su llegada a Racing, Miguel contó: “El año anterior (1984) me había querido el club pero tuve que volver a Morón porque no me reconocieron la libertad. Había hablado con Boca, Central, Racing, Vélez y estos últimos me compran el pase con un precontrato que comenzaba a tener validez a partir de mi libertad. Al no reconocerme AFA la libertad, tuve que quedarme en Morón y con un acuerdo, al año siguiente la mitad del pase. Y ahí elijo ir a Racing, me compran. El técnico era Mario Cejas”.

Sin embargo, el equipo no daba las respuestas esperadas. Cejas, Cayetano Rodríguez, Castelli, ninguno le podía encontrarle la vuelta al equipo para enfilarlo hacia el ascenso: “Central había ganado 13 partidos consecutivos. Quedamos en una situación compleja tanto para el hincha como para el plantel –psicológicamente, porque había que volver a jugar el octogonal que el año anterior se había perdido contra Gimnasia. Coco Basile llega en ese momento, unas fechas antes del octogonal, sabiendo que no era fácil, estaban Quilmes Banfield, Atlanta, equipos duros. Y se tuvo que pelear y creo que se terminó ganando bien el ascenso en el octogonal”, dijo “Colomba”.

Tras el ascenso, Coco se fue y al club se lo empezó a comer la crisis económica. Sucedía que AFA había decidido ajustar su calendario al europeo, por lo que habría un semestre sin fútbol, lo cual implicaba que había un semestre sin ingresos prácticamente. Racing ingresaba en convocatoria de acreedores por lo que un empresario acercó la posibilidad de que se alquilara a una fracción importante del plantel para que disputen un torneo regional en Mendoza para el equipo “Argentino de Mendoza” y hubo que aceptar.

Colombatti fue uno de los jugadores que viajó a semejante travesía y lo recuerda con orgullo: “El club al que fuimos nos trató muy bien pero el resto no. Había como un recelo, y sí en ese sentido la pasamos mal. Muchos rivales estaban ensañados como si le que les fuéramos a robar algo, y se generó un clima hostil. Pero creo que tomamos una decisión histórica en favor del club, en favor de Racing. Porque en el momento se sintió mal para el hincha porque prestaba un plantel, pero en el momento no había otra salida. Para nosotros hubiera sido más fácil decir ‘Yo soy jugador de Racing y que se preocupen otros’, pero no, le pusimos el hombro a la situación”.

Miguel celebra uno de sus goles en la goleada histórica por 6 a 0 ante Boca en el Cilindro el 20/09/1987.

Ya con la pelota en marcha y el regreso de Basile, el equipo se fue asentando y reencontrando su lugar en el fútbol argentino. Colombatti recuerda cómo se formaron esos planteles: “El equipo del 85 era una base de lo que tenía Racing el año anterior, había modificado una parte y después nos sumamos algunos refuerzos que veníamos casi todos de la categoría, y algunos uruguayos. Esa es la base que después a la postre queda y se refuerza en el 87, -en el 86 hubo muy poco refuerzo, y a pesar de eso clasificamos para el octagonal, salimos quinto o sextos en el campeonato que fue el primer año otra vez en la A. Reforzada la base del plantel para la 87/88, salimos campeones de la Supercopa Sudamericana y de la Supercopa Interamericana”.

El Racing de Basile fue un revivir de los años dorados de antaño: Racing peleó todo lo que jugó y ganó la Supercopa Sudamericana de 1988, con un equipo inolvidable en el que se destacaban notablemente Colombatti, Rubén Paz, Ubaldo Fillol, Néstor Fabbri y Walter Fernández.

“Cuando tenés delanteros como el Toti o Walter, o como el Mencho, se hace mucho más fácil. Encima alternar con Rubén con su categoría, después tenías a Camote que corría y cubría todo: porque la importancia que ha tenido para ese equipo fue enorme. El “Negro” Ludueña, llegaban los laterales; los centrales, a veces robaban y pasaban al ataque. Era un equipo muy ofensivo, por eso era tan protagonista. Y tener ese tipo de delanteros te daba opciones permanentes: hasta cuando estabas comprometido sabías que un pelotazo a ellos descomprimía y ellos resolvían ellos las situaciones de peligro”, rememora Miguel.

Colomba es el segundo de los parados, de izq. a der. Campeón con Racing en Brasil.

Según Colombatti, el de Basile era un equipo con una mentalidad muy protagonista. “Creo que era un gran plantel, con recambios, con jugadores de categoría, era un grupo que se forjó desde esos momentos difíciles, por lo menos una parte, una base. Los que vinieron, lo hicieron para acompañar, con la trayectoria y la categoría que tenían, con un cuerpo técnico ganador como el de Coco, y con todo un contexto que acompañaba. Lamentablemente, por otros problemas, no se pudo capitalizar en campeonatos locales. Porque ganamos dos primeras ruedas y nos alcanzó para clasificar para la Libertadores pero no nos alcanzó para ser campeones en el año”, recuerda el exRacing.

Colombatti disputó la Copa Libertadores 1989 con la Academia, luego de que Boca le robara puntos por sus influencias con el poder en aquel partido en diciembre del 88 en Avellaneda que terminó con una quita de puntos para Racing. Luego de quedar afuera contra Atlético Nacional de Medellín en octavos de final, Basile renunció y algunos ciclos se fueron cumpliendo, incluido el de “Colomba”.

“Me retiré porque en realidad había tenido un año complicado, el último 89-90. Se había ido Coco, y había habido un proceso interino con el “Negro” Martínez y después Marchetta. Tuve una serie de conflictos con la dirigencia, algunos entredichos fuertes y me terminó cansando y me retiré. 34 años, no tenía lesiones graves ni problemas de peso, podría haber seguido, pero también ya venía analizando desde hacía dos años que en algún momento tenía que dejar. Quería retirarme yo y que no me retirara el fútbol”, dijo Miguel.

Miguel Colombatti junto a Guillermo Rivarola en la conducción técnica del primer equipo en 2005.

Tras más de una década alejado del fútbol, Colombatti volvió a la institución con el gerenciamiento de Fernando Marín a trabajar en las divisiones inferiores. Fue ayudante de campo de Guillermo Rivarola, en aquel campeonato que no se pudo ganar en 2005, luego de una serie de resultados desafortunados, con Diego Simeone en cancha. Continuó trabajando en el club hasta que fue despedido con polémica por la actual gestión de gobierno, en su período anterior.

“Yo tengo el orgullo de decir que gané tres cosas con Racing como jugador, que es el Ascenso, la Supercopa Sudamericana y la Supercopa Interamericana. Y para mí es un orgullo, y haber elegido estar en malos momentos, me duele -y en esto separo absolutamente al club y al hincha común porque no tienen absolutamente nada que ver, pero me duele que algunos dirigentes de turno no respeten eso” cerró Colombatti.

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Santiago Ciraolo
Nací, me crié y crecí en el barrio de Villa Luro, siempre siendo hincha de Racing. Soy socio desde que volvió la democracia al club (N° 36608). Estudié “Ciencias de la Comunicación Social” en la UBA y estoy a poco de graduarme de licenciado y a otro poco, de profesor. Hago periodismo desde hace varios años, y para Racingmaníacos trabajo tanto en la producción del programa radial como en la sección "Efemérides" de esta web, donde me ocupo de contar la maravillosa historia de esta gloriosa institución.

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