La Academia perdió 2 a 0 con Argentinos Juniors en el Diego Armando Maradona y dejó nuevamente una imagen muy pobre. La ineficacia para la elaboración parece acrecentarse cada vez más y las soluciones por el momento no figuran en el radar.

Cada vez más feo. Y más allá de que a la vista es un dolor profundo ver el andar de este equipo, el mayor inconveniente es que no se sabe a qué juega.  Todos los encuentros son de la misma manera, un acertijo indescifrable lo que busca Racing. Los niveles individuales están muy por debajo de la media y para colmo desde el banco tampoco aparecen las respuestas porque el entrenador pareciera estar completamente perdido. Varía e intercambia los nombres, realiza enroques en distintas posiciones, modifica el esquema sin embargo el grupo no muestra mejorías. Y cuando los encuentros necesitan de la participación de volantes creativos, Diego Cocca apuesta por la verticalidad y explosión antes que de la inventiva que le podría aportar por ejemplo Nicolás Oróz. Finalmente fue un 4-4-2 el dibujo táctico por el cual se decidió el cuerpo técnico para visitar al Bicho de la Paternal. La llamativa sorpresa fue la exclusión de Matías Zaracho del equipo titular para que ingrese Brian Mansilla por el sector izquierdo.

Es muy difícil que Racing consiga buenos resultados si sus delanteros pisan el área 3 veces en 90 minutos. Tanto Enrique Triverio como Lisandro López están incomodos en todo momento y sufren los partidos. Están obligados a retroceder hasta mitad de cancha porque la pelota no les llega y casi siempre reciben de espaldas y a 50 metros del arco. Deben recurrir a una falta o limpiar la jugada nuevamente hacia atrás, pocas veces tienen la posibilidad de encarar hacia el arco contrario. Pocas opciones de pases, los laterales no se proyectan con criterio y retroceden mal, los centrales tienen grandísimos problemas para salir del fondo con prolijidad y los volantes colaboran escasamente para unir las líneas. El equipo queda partido, largo en numerosas ocasiones y de este modo es casi imposible poder llegar armado para atacar.

¿Qué dan como resultado todos estos detalles? Que Racing patee 7 veces en todo el duelo, de los cuales solo 3 fueron al arco, mientras que Argentinos ejecutó  15 disparos. Que deba cometer un promedio de 15 infracciones por fecha ya que el retroceso es desparejo e ineficiente y por ende no queda otra que cortar para no sufrir peores daños.  Que en la mayoría de las presentaciones logra ser el dueño de la posesión de la pelota pero al no tener frescura ni creatividad ni un plan B cuando el ponente te sale a presionar, no sabe qué hacer con ella, entonces recurre a los pelotazos sin sentido ni ubicación.

Es muy complicado que llegue a jugar peor de lo que lo está haciendo ahora, en algún momento tendrá que salir a flote. El tema es que Cocca no está acertando con las decisiones y se deja llevar por algunos caprichos que no tienen ningún tipo de justificación. A un equipo al que le falta conexión entre las líneas, asistencias de gol y claridad cada vez que cruza el círculo central, es inentendible porque no logra tener minutos el joven Oróz. Un entrenador que en las conferencias de prensa habla de que sus gustos son el juego asociado, ofensivo y de posesión, cuando luego se observa en el campo todo lo contrario. Mantener el cero y posicionarse de forma expectante para salir de contragolpe.

Sigue dando ventajas y los punteros cada vez quedan más lejos. El campeonato, apenas en su comienzo, pareciera haber quedado fuera del alcance académico. No solo por una cuestión matemática, sino por los presentes futbolísticos que protagonizan los combinados que lideran a diferencia de este andar paupérrimo del elenco de Avellaneda.

La excusa de que es un plantel nuevo ya no tiene crédito. Habrá que trabajar más o achicar el número de futbolistas con los que se puede contar y planificar. El compromiso y la actitud debe ser la primera herramienta para la recuperación. A partir de esa base, el cuerpo técnico deberá profundizar en los serios y variados inconvenientes que tiene esta plantilla.  Y ahora tendrá 15 días por eliminatorias para pulir y afinar la varita mágica porque cada vez falta menos para chocar con Libertad, el próximo gran objetivo.

 

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Nicolás Sanles
Nacido en Monte Grande. Me dicen el ‘Chino’. Lateral izquierdo con proyección que nunca nadie descubrió. Último año de Periodismo Deportivo en Tea y Deportea. Conductor de radio. Análisis táctico, filiales y actualidad deportiva en Racingmaníacos.

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