Racing cayó 1 a 0 con Banfield en el Florencio Sola pero más allá del resultado, lo que más preocupa, fue la desdibujada imagen que dejó el equipo. Una formación totalmente alternativa que no estuvo a la altura del encuentro y que dejó muchas dudas. Un thriller.

Es cierto que estos puntos que van quedando en el camino terminan siendo cruciales en zona de definición del campeonato y resultan ser aquellos que luego lamentas, pero de todos modos, Diego Cocca no tenía muchas opciones para armar el once. Se sabía que el entrenador iba a cuidar muchas piezas de cara a la vuelta con Corinthians y es entendible. Pero ¿Para que sirvió este duelo? De análisis, para observar y saber con quién podes contar pero también para definir a quién debes dejar de lado.

No hubo fútbol, no se le cayó una idea y ni siquiera pateó al arco. No llegó a cumplir con ninguna etapa del juego. Ausencia de imaginación para elaborar como también la falta de rebeldía para buscar por otra vía, aunque sea con desparpajo. Esta tarde la Academia acusó un rendimiento mediocre con niveles individuales claramente lapidarios como los de Ricardo Noir, Marco Torsiglieri y Juan Patiño. Quedó al descubierto la diferencia entre los habituales titulares y los actores de reparto. Además de algunos referentes con pésimos presentes como Leandro Grimi e Iván Pillud.

El elenco de Julio César Falcioni es un equipo bicho, vivo, que sabe a lo que juega y a pesar de algunas limitaciones tiene bien claro lo que quiere. Dibuja un 4-4-2 bastante prolijo y de juego simple pero efectivo. No le sobró nada pero fue más que su rival y terminó siendo un justo ganador. Pateó 8 disparos al arco en total mientras que la visita ejecutó solo 3 disparos. De esas tres ejecuciones la única que generó peligro fue una de Noir que resultó ser bien desactivada por el joven arquero del Taladro, Facundo Altamirano. Esa ocasión fue la única medianamente bien diagramada por el conjunto de Avellaneda. Tan pobre fue el proceder ofensivo de Racing en el sur que tuvo solamente 2 tiros de esquina en los 90 minutos.

Este esquema táctico 5-3-2 aún debe aceitarse y mucho porque más allá de que los que salieron a la cancha hoy fueron futbolistas alternativos, el dibujo mantiene algunas falencias a pesar de los nombres. Se repiten ciertas fallas como las grandes distancias entre las líneas, especialmente entre el mediocampo y la delantera para el armado de los ataques. Hace que la prioridad la tengan la velocidad y el envío largo, y a la hora de crear no logran acoplarse por las longitudes en los circuitos. Por otro lado, uno de los conceptos que recae en la defensa porque a pesar de acumular y apilar defensores las desatenciones y las fallas en ese sector continúan siendo groseros y la solidez sigue sin aparecer. No trasmite seguridad aunque haya superpoblación de marcadores ya que la cantidad no reemplaza al talento. En último lugar el factor de gestación. La Academia todavía está en deuda a la hora de hablar de elaboración y volumen de juego asociado porque no solo que le faltan interpretes para poder hacerlo sino que tampoco existen los movimientos necesarios para poder lograrlo. No sabe que hacer con la pelota cuando la tiene bajo la suela porque por ejemplo esta tarde la posesión del esférico fue en un 63% a favor y sin embargo no pesó en ataque. Hay que saber qué hacer y cuando, entender los momentos del desarrollo. Leer las jugadas y sentir las temperaturas.

 

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Nicolás Sanles
Nacido en Monte Grande. Me dicen el ‘Chino’. Lateral izquierdo con proyección que nunca nadie descubrió. Último año de Periodismo Deportivo en Tea y Deportea. Conductor de radio. Análisis táctico, filiales y actualidad deportiva en Racingmaníacos.

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