Racing superó con lo justo a un humilde Atlético Mitre que si bien lo puso en apuros, no pudo sostener la ventaja y la jerarquía individual terminó pesando sobre el resultado final.

La Copa Argentina es un torneo fantástico. Es en el único certamen en donde los clubes chicos, de barrio, tienen la posibilidad de enfrentar a los grandes e históricos de nuestro fútbol y proponerse la heroica.  Se juega con el corazón y el alma a flor de piel. Estos equipos dejan todo y un poco más, y como no tienen nada que perder sino todo lo contrario, muchas veces terminan dando la sorpresa. Ayer por la noche en el Florencio Sola los santiagueños estuvieron cerca de lograr la hazaña.

El partido comenzó como se lo esperaba, con un Racing siendo el claro protagonista del encuentro, teniendo la pelota, manejando los hilos y poniendo en peligro al arquero rival. Todo marchaba como lo había planeado su entrenador, Diego Martín Cocca. El 4-4-2 que puso en cancha tenía buena circulación y finalización de jugada por las bandas, con las corridas de Solari por derecha o la inventiva de Zaracho por el sector izquierdo. Sin embargo lo inesperado sucedió y el rumbo del partido giró 180°. A los 22´ del primer tiempo, Ramiro Fergonzi aprovechó una mala salida del fondo de la Academia, con pérdida de balón dentro del área propia, y sentenció el 1 a 0 parcial. A partir de ahí las intenciones del conjunto de Avellaneda se nublaron, permitiendo que los dirigidos por Arnaldo Sialle tomaran confianza y se animaran a más.

La Academia intentaba levantarse del golpe pero no encontraba precisión en los últimos metros ni tampoco utilizaba el remate de larga o media distancia como variante. Su juego entró en una meseta de la cual no pudo salir y la primera parte terminó con varias caras largas. Muchas dudas e imprecisión por un lado mientras que por el otro, una gran decisión y autoridad para mostrar personalidad ante un marco no favorable.

En los segundos 45 minutos a Racing le costó más de lo esperado poder llegar a la igualdad a pesar de tener opciones de todo tipo. Malogró un penal en los pies de su capitán, Lisandro López. Además tuvo 11 saques de esquina y varias situaciones cara a cara con el portero pero la pelota no quería entrar. La impaciencia se hacía presente en el estadio de Banfield y por tal motivo Cocca decidió realizar tres modificaciones. Se retiraron Iván Pillud, Arévalo Ríos y Matías Zaracho (algunos que no estuvieron a la altura) e ingresaron Santiago Rosales, Nicolás Oroz y Brian Mansilla.

Racing iba e iba en busca del empate con más empuje que fútbol. Provoca que Mitre retrocediera sus líneas considerablemente y se defendiera prácticamente dentro de su área. Sin embargo los de celeste y blanco se encontraban con el bueno de Alejandro Medina, el n°1 aurinegro. Sacó todo y defendió su arco notablemente a pesar de que le patearon bastante en la segunda mitad. Fueron en total 11 los remates de los cuales sacó 8.

La  Academia se expuso claramente al contragolpe ya que decidió prácticamente defender con dos hombres, Orban y Barbieri, en búsqueda del empate. Con Diego González de gran nivel y como único eje en la mitad de la cancha pudo ir encontrando algunos espacios y fluidez para asistir a los de arriba. Solari aportó mucho con su proyección y desbordes por la derecha, mientras que los ingresos de los juveniles desde el banco le dieron frescura. Tanto fue que terminó consiguiendo su premio. En primer lugar lo empató Licha López luego de una jugada confusa debajo del arco. Por otro lado, el gol de la victoria cayó en los pies de Leandro Grimi quien se encontraba a la pesca dentro de área, solo a 6 minutos del final.

Mal partido de Racing que lo pudo sacar a flote por jerarquía individual y no por juego colectivo. Le falto mucho fútbol e inventiva para elaborar jugadas en sectores decisivos. Hubo varios rendimientos muy por debajo de lo imaginado. A pesar del gol, Lisandro tuvo un mal desarrollo, errando innumerables chances. Zaracho y Cuadra no tuvieron la explosión de otras presentaciones, Arévalo Ríos estuvo equívoco y dubitativo como la defensa, que no concluyó una buena presentación. Lo más destacado: Orban, González y Solari.

Decididamente debe encontrar un funcionamiento con muchas caras nuevas ya que ayer se pudo dar el lujo de fallar una y otra vez porque el rival no era de jerarquía, pero frente a otro oponente la historia va a ser muy distinta. Teniendo en cuenta que los enfrentamientos con el poderoso Corinthians están a la vuelta de la esquina, las soluciones deben aparecer rápido. De todos modos siempre es conveniente mejorar sobre la victoria y no sobre el fracaso. Material hay de sobra. Ahora, falta aceitar la máquina.

Por: Nicolás Sanles (@ChinoSanles)

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Nicolás Sanles
Nacido en Monte Grande. Me dicen el ‘Chino’. Lateral izquierdo con proyección que nunca nadie descubrió. Último año de Periodismo Deportivo en Tea y Deportea. Conductor de radio. Análisis táctico, filiales y actualidad deportiva en Racingmaníacos.

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