Racing derrotó 3 – 1 a Banfield en el Florencio Sola y quedó a un paso de lograr el objetivo, clasificar a la próxima Copa Libertadores. Ahora debe esperar los resultados de Estudiantes, San Lorenzo e Independiente para concretar o no el pasaporte.

Otra vez de la mano Diego Cocca, la Academia metió un sprint final impresionante. Por cómo venía el equipo era muy difícil imaginar un cierre semejante, sin embargo se recuperó y logró tres triunfos increíbles ante nada más ni nada menos que River, Colón y Banfield. Rivales complicados que hicieron grandes campañas y que se ubican en los primeros puestos de la tabla de posiciones. Este cambio rotundo se hizo posible gracias a una eficaz modificación táctica, planificada por el cuerpo técnico, que le dio solidez, orden y seguridad al conjunto. Levantó la actitud, ganó confianza y recobró la efectividad.

El desafió contra el Taladro iba a ser más que complejo por el marco, por la necesidad de ambos equipos y por el aplomo del oponente. Julio Falcioni logró darle identidad una vez más al club del sur y lo convirtió en protagonista como hacía tiempo que no ocurría. Por estos condimentos el reto de hoy no iba a ser sencillo, pero Racing lo luchó y lo pudo sacar adelante con carácter.

El partido arrancó intenso como se lo preveía y con el correr de los minutos se fue poniendo cada vez peor, cada vez más caliente. Por un lado estaba parado el 5-3-2 de la visita que cambiaba de dibujo constantemente dependiendo de si tenía o no la redonda, y por el lado del local, un 4-2-3-1 que permanecía rígido y que se movía en bloque. Ambos

se estudiaban pero no se podían sacar ventajas. A pesar de esta cuestión, los dos elencos iban a llegar al gol en el primer tiempo pero ninguno lo iba a poder gritar demasiado ya que fueron anulados. Mejor dicho, mal anulados por la terna arbitral que tuvo un pésimo papel en la primera mitad.

La etapa inicial fue más nerviosismo, fricción, brutalidad que fútbol en sí. El juego asociado apareció muy pocas veces y las pocas pero mejores acciones se produjeron cuando se cruzaban Marcos Acuña, Lautaro Martínez y Maximiliano Cuadra, a partir de mitad de cancha. Es ahí cuando la formación de la Academia perdía previsibilidad y ganaba frescura.

Para los últimos 45 minutos, la tendencia del juego iba a variar un poco. Racing con la obligación de ganar salió decidido a buscar el triunfo y a los 2’, luego de una arremetida y pícara demostración de habilidad, el pibe Cuadra le sirvió el gol al Huevo para que este abra el marcador. A partir de ahí, el elenco albiceleste retrocedió considerablemente sus líneas, tirándole la responsabilidad a Banfield. Se fue metiendo muy atrás haciendo peligrar sus posibilidades, porque prácticamente se defendía con todos su hombres dentro del área custodiada por Gastón Gómez. Tan libre jugó el local a partir del gol del ex Ferro que iba a llegar al empate 15’ después. ¿El autor del gol? Darío Cvitanich, quién sino.

Racing por entonces decidió volver a su mejor rol con Diego Cocca en el banco, apostar al contragolpe como arma principal; y nuevamente esta herramienta le iba a darle resultado. Envalentonado por la igualdad, el Taladro fue por más y es ahí cuando la Academia lo agarró adelantado, desprotegido. Cuando pudo robar el esférico, salió eyectado hacía el arco de Navarro. A los 23’ el tanto de Pillud y a los 30’, el gol de un ex Lanús, Diego González.

El conjunto de Avellaneda terminó muy bien anímicamente, con grandes resultados y con varios aspectos futbolísticos positivos para tener en cuenta. En primer lugar los valores de la cantera. Tanto Lautaro como Gómez, Musso, Cuadra, Mansilla y Zaracho superaron las expectativas y rindieron en un momento incómodo para participar en el primer equipo. Lo cierto es que hay mucho futuro para todos. La gran vuelta de Leandro Grimi fue otro de los puntos destacables y una de las más profundas soluciones para el entrenador ya que la defensa recobró confianza pero sobre todo solvencia para encarar los partidos. Por otro lado, Los presentes de Lautaro Martínez y Marcos Acuña. Esta actualidad los hace ubicarse como los dos mejores jugadores de Racing en el 2017. Talento, habilidad, capacidad goleadora, compromiso e importancia para el equipo. Son papeles protagónicos e irremplazables. Por último, los aciertos y la versatilidad de Diego Cocca. El DT intentó buscar variantes por todos lados y no las encontraba. Probó con diferentes apellidos, roles y esquemas hasta que se le quemaron todas las cartas. Al ver que la defensa no terminaba de darle garantías, armó un dibujo táctico atípico y se la jugó por varios juveniles. Acertó una vez más y la imagen volvió a relucir. Con el regreso del míster a principios de año, la Academia terminó el primer semestre como el conjunto que más puntos acumuló con 34 unidades al igual que River. La institución debe cuidar a este cuerpo técnico por mucho tiempo, por unos cuantos años. Que su contrato, no tenga fecha de vencimiento.

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Nicolás Sanles
Nacido en Monte Grande. Me dicen el ‘Chino’. Lateral izquierdo con proyección que nunca nadie descubrió. Último año de Periodismo Deportivo en Tea y Deportea. Conductor de radio. Análisis táctico, filiales y actualidad deportiva en Racingmaníacos.

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