¡Feliz cumpleaños, Oscar Martín!

En un día como hoy pero de 1934 nació el capitán del mítico “Equipo de José”: Oscar Raimundo Martín. Este lateral derecho que disputó 172 partidos con los colores de la Academia fue un jugador clave en la obtención del Campeonato de 1966, la Copa Libertadores de 1967 y la máxima gloria de la institución: la Copa Intercontinental de 1967 que Racing alzó el 4 de noviembre en Montevideo ante el escocés Celtic de Glasgow.

 

Oscar Raimundo Martín nació el 23 de junio de 1934 en Buenos Aires. Formado originalmente como volante, hizo inferiores en River Plate y de allí pasó a Argentinos Juniors, donde jugó desde 1953 hasta 1958. Con pocos partidos, pasó a Chacarita Juniors y se destacó en gran medida, razón por la cual Horacio Amable Torres –entrenador tanto de “Chaca” como de la Selección- lo llevó con la Selección a disputar la Copa América de 1963, certamen en el que jugó todos los partidos.

Mientras competía en Bolivia, Racing arregló su pase con Chacarita y él se enteró por la radio sobre la transferencia. Debutó en la Academia el 28 de abril de 1963 ante Vélez Sarsfield en la derrota por 2 a 1 como visitante. En franca crisis económica, no pasaba nada en lo futbolístico con Racing desde hacía dos años atras con el entreala derecho José Pizzuti como figura.

En 1965 y con 2 partidos ganados sobre 18 jugados, asumió “Tito” como entrenador y la historia de Racing cambió para siempre. El equipo se recuperó y logró alcanzar el quinto puesto en esa temporada gracias a “Tito”, quien le imprimió su sello a un equipo cuyo capitán y líder futbolístico era Luis Pentrelli.

Cuando Pentrelli partió a Chacarita Juniors quien heredó la cinta fue Martín, el más experimentado del plantel. Oscar se asentó con la confianza de José y era el primero de una línea de cuatro que completaban juveniles que luego fueron leyendas como Roberto Perfumo, Alfio Basile, Rubén “Panadero” Díaz y algo más adelante en el tiempo la rueda de auxilio que suplantaba cualquier avería era el uruguayo Nelson Chabay.

Del último tramo de 1965 a gran parte de 1966, el Equipo de José acumuló 39 partidos invictos y mostró uno de los mejores juegos de la historia del club: un fútbol dinámico, muy moderno para la época, con jugadores que cumplían múltiples funciones, con centrales poderosos en ataque y en defensa, con delanteros picantes y con la destreza de Maschio para articular las líneas de juego.

Con 61 puntos sobre 76 posibles, Racing terminó primero con cinco puntos de ventaja sobre River –en ese entonces, cada partido ganado valía sólo dos unidades- y se consagró campeón tres fechas antes del término del torneo, luego de cinco años sin títulos. El gran desempeño de Martín lo llevó a ser considerado para viajar al Mundial de Inglaterra 1966 pero a último momento, “Toto” Lorenzo llamó a Simeone y le arrebató su oportunidad.

El campeonato del ’66 clasificó a Racing a su segunda competición en la Copa Libertadores de América más larga de toda la historia del certamen: la Academia debió disputar 20 partidos para consagrarse campeón, con el único antecedente de haber tenido que definir dos desempates seguidos, ambos en el Estadio Nacional de Chile ante Universitario (Perú) por la segunda fase y ante Nacional (Uruguay) por la final.

En la fase inicial, la vida de Martín y la de sus compañeros corrió un grave peligro cuando el avión que los trasladaba desde Medellín a Bogotá casi cae: la aeronave cayó en un pozo de aire de alrededor de mil metros de profundidad en el que el pánico se apoderó de todo el avión. La turbulencia pasó y el avión pudo finalizar óptimamente el viaje pero el susto quedó, por lo que al llegar toda la delegación estalló en júbilo y emoción. Al bajar, Juan Carlos Rulli dijo premonitoriamente: “Si salimos de ésta, seremos Campeones del Mundo”.

Martín alzó la primera y única Copa Libertadores de la historia del club el 29 de agosto de 1967. Fue tras un partido sumamente reñido ante un Nacional de Montevideo que tenía en sus filas a ídolos de Racing como el arquero Rogelio Domínguez y Rubén “El Marqués” Sosa, ambos campeones de liga con la Academia en los cincuenta.

Embajador de un fútbol de vanguardia, el “Equipo de José” cambió el perfil para la Copa y fue más aguerrido, menos brillante pero igualmente efectivo: el goleador de ese certamen fue Norberto Raffo con 14 goles, marca que aún no fue superada. Ya era el equipo más importante del país, ahora era el de América y no iba a parar hasta conquistar el mundo.

Con la Copa Intercontinental, Racing tenía la oportunidad de ganar la copa que el eterno rival había perdido los dos años anteriores ante el poderoso Inter de Milán del argentino Helenio Herrera, quien no alcanzó el tricampeonato porque la Copa de Europa de 1967 fue para el gran Celtic escocés. Con figuras como el puntero derecho Jimmy Johnstone, el volante Bertie Auld y el delantero Bobby Lennox habían conquistado el Campeonato de Escocia, la Copa Escocesa, la Copa de la Liga, la Copa de Glasgow, además del certamen continental.

En Escocia, Racing jugó mal y perdió por 1 a 0 pero en la revancha como local venció por 2 a 1 con goles de Raffo y Cárdenas, lo cual obligó a un partido desempate, el tercero para la Acadé en esa temporada. Sería el 4 de noviembre de 1967 en el Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay.

Martín jugó los tres partidos de la Copa Intercontinental siendo capitán e importante en todo momento. En lo que la prensa denominó “La Batalla de Montevideo” por la violencia del encuentro, Racing debió ser duro para conseguir la gloria y el rival no se quedó atrás. El partido se picó muchas veces y para el término del primer tiempo ya había dos expulsados: Basile y Lennox, y el elenco escocés se encontraba muy nervioso.

Nuestro capitán fue partícipe de la siguiente expulsión del Celtic, la del peligroso Johnstone, quien le cometió a Martín una burda infracción delante del árbitro y tuvo que dejar la cancha. Ya con un hombre de más, Racing encontró más espacios.

A los 10 minutos del segundo tiempo se dio la magia inolvidable de aquel zurdazo imposible para Fallon: el golazo del “Chango” Cárdenas. Argentina festejó y Racing encarnó esa alegría: aguantó y ganó el partido. Racing era campeón intercontinental y trajo al país el primer título mundial de la historia de nuestro fútbol.

Al término de ese certamen, la dirigencia no quiso extender el vínculo con Martín, quien terminó retirándose a la temprana edad de 33 años. Sin embargo, el capitán es parte de la historia grande de la Academia, es la voz y el mando del orden del “Equipo de José” y resulta un referente a la hora de pensar en jugadores de jerarquía en puestos defensivos. Sin dudas, Martín dejó una huella indeleble en el andarivel defensivo del lado derecho de la Academia y la gente de Racing nunca podrá olvidarlo.

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Santiago Ciraolo
Nací, me crié y crecí en el barrio de Villa Luro, siempre siendo hincha de Racing. Soy socio desde que volvió la democracia al club (N° 36608). Estudié “Ciencias de la Comunicación Social” en la UBA y estoy a poco de graduarme de licenciado y a otro poco, de profesor. Hago periodismo desde hace varios años, y para Racingmaníacos trabajo en la sección "Efemérides" de esta web, donde me ocupo de contar la maravillosa historia de esta gloriosa institución.

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