Cuando tenia que demostrar que esta preparado para pelear por el primer puesto, Racing mostró una de sus peores versiones y cayó frente a Temperley por 3 a 0. Más allá del resultado y el nivel plasmada, es una derrota que duele por la intención de mantenerse en puestos de Copa Libertadores.

La fecha no había empezado nada favorable para Racing. Todos los rivales de arriba, esos que quieren “molestar” a Boca, ganaron y se afianzaron en los cupos que otorga la CONMEBOL por la Copa Libertadores. Los triunfos de Newell`s, San Lorenzo, Colón, Banfield, que con lo obtenido en Victoria igualó los puntos de “La Academia”, y el empate de Estudiantes de La Plata eran la mochila de los comandados por Diego Cocca a la hora de salir al “Alfredo Beranger”. Pero el panorama empeoró cuando al minuto de juego, tras una desatención del fondo, Mauro Guevgeozian puso el 1 a 0 en favor del local. Si los de Avellaneda ya tenían problemas antes de arrancar, ahora el panorama se tornaba negro. Un par de minutos después Gustavo Bou desaprovechó un buen pase de Pablo Cuadra, que lo dejó solo cara a cara con Matías Ibañez, pero el entrerriano prefirió “romperle” el arco en vez de tomarse ese segundo de más que tienen los delanteros en el área. El cotejo continuó y la visita nunca pudo terminar de afianzarse. El mediocampo local doblegaba siempre al de su rival y no dejaba que crezca desde el circuito. Es cierto que Diego Cocca falló en el armado del mismo intentando que Diego González sea el volante con quite y Marcelo Meli el nexo con los atacantes. El “Pulpo” no siente la marca y el entrenador volvió a caer en el mismo error que en el comienzo del segundo ciclo, donde colocó al ex Lanús cerca de los centrales y Luciano Aued como “enlace”. Más allá de lo táctico, y ni hablar luego del golazo de Leonardo Di Lorenzo, Racing nunca mostró ni personalidad ni fútbol para poder revertir la desventaja.

El segundo tiempo no mutó a lo visto en la primera parte. Los dirigidos por Gustavo Alvárez nunca se imputaron ante la jerarquía de “La Acadé” y Matías Ibañez apareció siempre que se lo buscó, pero todas fueron situaciones esporadicas y sin juego colectivo, todo improvisado por Gustavo Bou.

Es fácil hablar con el diario del lunes, pero porque apostar por Pablo Alvárez por la banda izquierda cuando Emanuel Insúa, con todos sus defectos, venía en alza, mientras que Iván Pillud desde hace un buen tiempo que no muestra seguridad y viene con un nivel subterráneo. Al igual que Marcelo Meli, quien parece una fija en el once por ser uno de los refuerzos. El ex Colón no termina de encuadrar cual es su funcionamiento, no solo que es desordenado futbolísticamente, tampoco aporta a la hora de marcar ni de atacar. Y rápidamente surge la pregunta, ¿tan mal está Ezequiel Videla que ni siquiera apareció como opción? La caída duele porque se dejó escapar una buena oportunidad para no perderle pisada a los de arriba, pero más por la baja presentación del conjunto racinguista. Es cierto que la seguidilla de triunfos se dio por la calidad de su parte ofensiva, con “La Pantera” Bou como líder. No obstante, y como dice una frase basquetbolística, “el ataque te gana partidos, la defensa gana campeonatos”, y hoy la zona de atrás es muy frágil, insegura en su totalidad y no transmite esa confianza que se requiere para pelear en los primeros puestos.  El señalado, algo acostumbrado cuando se busca un culpable en la tribuna y casi del “putear por deporte”, es Agustín Orión, quien no viene demostrando ese performance que le tenía acostumbrado en otros equipo, pero también es verdad si se afirma que nada tuvo que ver en la derrota frente al “Gasolero”. Entre las pocas cosas rescatables está el regreso de Lisandro Lopez y lo exhibido por Santiago Rosales, a quien se lo vio físicamente mucho mejor y por quien se mantiene la ilusión de volver a la versión de Aldosivi.

Ni antes se era el Barcelona por las cinco victorias consecutivas, ni ahora se es Centro Español. La mesura tiene que inundar al pueblo académico y no caer en el “que se vayan todos” o “depuración completa en Junio”. Hay varios puestos para jerarquizar, como la zaga central o un volante central con características combativas, pero no por eso ante cada partido perdido vamos a entrar en la histeria cotidiana. Los objetivos son muy claros: mantenerse en puestos de copas internacionales, clasificar a la siguiente ronda de la Sudamericana y ganar el clásico en dos fechas. Semana tras semana se irán trazando metas a corto plazo. No volvamos a las épocas donde el insultar era lo más sencillo y los equipos no contagiaban desde el verde césped. Racing Positivo por sobre todas las cosas, pero obviamente, marcando los errores con autocrítica.

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Claudio González
Nacido en Capital Federal el 5 de Mayo de 1989. Académico desde la cuna y un apasionado por el periodismo. Me recibí como periodista deportivo en el 2014. Formo parte del staff de Racingmaniacos desde mediados del 2011, donde incursione por las secciones de filiales, columna de opinión y la actualidad de los ex Racinguistas por el mundo. Soy director general de "Bitácora de la Redonda", un sitio web donde depunto el vicio periodístico; y además soy integrante del departamento de prensa de Central Ballester y conductor de "Sangre Canalla", programa radial partidario de este mismo equipo.

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