El sueño de ingresar a la Copa Libertadores y de, por qué no, pelearle el primer puesto a Boca, se mantienen latenteS tras otra victoria de Racing. En un partido electrizante, “La Academia” le ganó por 4 a 3 a Atlético Tucumán y acumula cinco triunfos consecutivos.

Cuando el equipo había entrado en discusión, luego de la derrota frente a Belgrano, ahora apiló cinco victorias al hilo. Todos de diferente “colores y gustos”, desde remontando el resultados hasta con amplia superioridad, pasando por los que se terminan “con los huevos en la garganta”. Y contra Atlético Tucumán fue uno de esos, incluso cuando la previa lo pintaba de mayor facilidad ya que el “Decano” no contaba con Fernando Zampedri, a quien Pablo Lavallén resguardó para el duelo de Copa Libertadores de entre semana.

El partido fue muy cambiante. Cuando los locales dominaban y ganaban gracias a un golazo de Diego González, Iván Pillud cometió un penal infantil que Luis Rodríguez no falló para empatar el duelo. Antes de terminar el primer tiempo, con los tucumanos dueños de la pelota, Miguel Barbieri sacó provecho de la gran pegada de Marcos Acuña y puso el 2 a 1 parcial. El comienzo de la segunda parte siguió con el mismo desenlace, cuando parecía que “La Academia” tenía todo controlado, Leandro González metió un zapatazo para igualar todo de nuevo.

Otra vez empezar de nuevo y que las individualidades resurgan para conseguir esos tres puntos que lo mantengan en el pelotón de arriba, de esos que quieren inquietar a Boca. Primero Gustavo Bou y después Marco TorsigilierI, tras otro hermoso córner del “Huevo” Acuña, parecían sentenciar todo en el “Cilindro”. No obstante, y como el ADN racinguista lo describe, “La Pulga” Rodríguez ganó en tierra de gigantes y le ponía mayor incertidumbre a un lindo partido para el público neutral. Y como sucedió frente a Sarmiento de Junín, la suerte se disfrazó en favor del dueño de casa y cuando el remate del volante visitante se estrelló en el palo izquierdo de Agustin Orión, como aquel de Marcos Astina en tierra juninense. Esos disparos que antes entraban, hoy parecen amigarse con el mundo académico.

Hubo varios puntos altos, como Acuña, Gustavo Bou o Lautaro Martínez, quien a pesar de no marcar fue fundamental con sus movimientos con y sin pelota. Pero el que se colocó en la cima del podio es Diego González, que desde el cambio táctico que decidió Diego Cocca, que fuera él quien pise el área y Luciano Aued se encargue más de la parte defensiva. El “Pulpo” comenzó a mostrar esa versión por la que la dirigencia desembolsó más de dos millones de dólares, ese volante crucial en el circuito del Lanús campeón de la Copa Sudamericana y que en su periodo en el Santos Laguna se transformó en un mediocampista con mucho gol.

El oriundo de Lomas de Zamora se siente cada vez más importante en el sistema de Cocca, pero no solo por su versión goleadora, sino también porque en él se delega el armado de juego, el nexo con los delanteros. Cuando se hace con la pelota, son los mejores momentos de “La Acadé”. Otros que tuvieron una buena tarde fueron Marco Torsiglieri y Miguel Barbieri. El ex Rosario Central tuvo su mejor performance desde que llegó a Avellaneda y lo hizo luego de algunas fechas bajo la lupa y con la recuperación de Sergio Vittor. Por su parte, el surgido de Defensores de Belgrano sigue exhibiendo semana a semana porqué la CD tiene que hace efectiva la opción por su pase.

En el debe volvieron a estar Iván Pillud y Emanuel Insúa. El rosarino tiene arranques de futbolista brasileño pero los termina como el lateral de Cambaceres (sin faltar el respeto al conjunto de Ensenada), además de errores de amateur a la hora de retroceder o marcar. Mientras que Insúa “vive a 100 km por hora” y hace que cada movimiento den síntomas de torpeza, como en la marca a Leonel Di Plácido en el tercer gol de los de Tucumán. También es una realidad que cuando “los gigantes del Norte” iban más por inercia que por juego, el ex Boca mostró firmeza y sacrificio a la hora de defender. A esta lista se podría sumar al “Luli” Aued, que no termina de ser ese volante central con quite que necesita para fortalecer ese cerrojo defensivo, algo que podría hacer Ezequiel Videla si recupera su mejor versión, algo que desea todo el mundo blanquiceleste. Con el “Mono” en condiciones, sería el socio perfecto del “Pulpito”.

Punto aparte para Agustín Orión, que si bien no tuvo responsabilidades en los goles, da esa sensación de que no te puede salvar ninguna, más allá de la presencia y el puesto de líder que quiere imponer. También es una realidad que el murmullo constante no ayuda ni mucho menos. Claro está que muchos olvidan cada personaje que se paró bajo los tres palos y prefieren el insulto en vez de apoyar. Grave error.

Racing acumula cinco triunfos consecutivos y se mete en la lucha desde atrás, como en aquel Torneo de Transición del 2014. Sin embargo, este equipo es muy diferente a aquel. Antes era casi imposible hacerle un gol, en el presente la defensa no termina de afianzarse y el doble cinco no es un dúo que termine de plasmar seguridad. Pero a aquella versión le alcanzaba con ganar 1 a 0, y el actual te hace sentir que en cualquier momento puede hacer un gol, que no importa cuantos te haga el rival que siempre va a anotar uno más. La jerarquía de los atacantes, y con la sensación de que todavía falta el regreso de Lisandro López, te invitan a soñar con cosas grandes. No solo con ingresar a la Copa Libertadores.

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