Con otra espléndida actuación del trinomio Acuña-Bou-Martínez, Racing completó el partido frente a Tigre y ganó por 4 a 1. Con este triunfo, “La Academia” se mete en la pelea por un cupo para la próxima edición de la Copa Libertadores, además de acumular cuatro victorias consecutivas.

La lluvia no permitió que Racing y Tigre terminen el partido aquel 8 de Abril. Once días después, con la necesidad de sumar de a tres para que los rivales directos por la Copa Libertadores, y porque no soñar con alcanzar a Boca, “La Academia” volvió a dar otra muestra de caracter. En una fecha donde donde los de arriba dejaron puntos en el camino, ganar era la única opción con la que contabas los dirigidos por Diego Cocca. A pesar del sacudón de los primeros minutos, el local desplegó el potencial de sus individualidades y se empachó con un 4 a 1.

Es cierto que en el comienzo del partido los de Victoria inquietaron a Agustín Orión, pero también es verdad que luego del gol de Gustavo Bou, la defensa racinguista no tuvo falencias e incluso se puede decir que tanto Iván Pillud como Emanuel Insua completaron un encuentro aceptable. Lo mismo que Miguel Barbieri, que tuvo un error importante apenas iniciado el duelo, y Marco Torsiglieri, que exhibieron fortaleza en la marca y superioridad en el juego aéreo, con todo lo que conlleva luego de presentaciones desalentadoras. Quizás el doble cinco fue lo más bajo en cuanto a nivel, pero también fue por virtud del mediocampo visitante, que supo “molestar” y lastimar con Menossi a la cabeza. Pero para hablar de el juego académico, que hoy por momentos plasmó movimientos interesantes pero recae constantemente en sus figuras, hay que mencionar al trío que lo volvió a poner en los primeros planos: Marcos Acuña, Lautaro Martínez y él, el encargado de ponerse el equipo al hombro, Gustavo Bou.

El “Huevo” muestra fecha tras fecha porque hoy es jugador de selección y la obsesión del Olympique de Marsella, mientras que Lautaro, del que se habló en la semana por la citación del Mundial Sub 20 y los 8 millones de dólares de clausula, calló a todos aquellos que renegaron al grito de “por qué no hicimos un esfuerzo por Gonzalo Bergessio, el pibe no se va a bancar la presión” después de la lesión de Lisandro López. ¿Qué hizo el juvenil? Se sacó el traje de “promesa” por el de “realidad” y se despechó con una linda seguidilla de goles, además de cosas “de crack”, por movimientos con y sin pelota y no solo por la asistencia a Bou en el 2 a 1 parcial. Más allá de que Racing se convirtió en un plantel que cuenta con futbolistas de jerarquía, mucho se esperaba de “La Pantera” ante la ausencia de Lisandro Lopez y el oriundo de Entre Ríos no falló.

El ex River sigue demostrando porqué hoy es el delantero más determinante del ámbito local y porqué muchos piden por él para la selección argentina. No solo por su faceta goleadora, ese perfil que enamoró al hincha blanquiceleste desde el 2014, sino también por ese potencial físico que no tiene ningún otro futbolista en el fútbol argentino, que hace que los rivales parezcan conitos y por momentos imparable. Gustavo se reencontró con esa versión que él estaba buscando y que Diego Cocca deseaba ver.

Lejos de ser un combinado vistoso, que se caracterice por juego asociado y de memoria. Pero no hay que negar que “La Acadé” sabe lo que quiere y que puede dar cada interprete. Mientras nos regodeamos por el regreso del “Licha”, disfrutamos del alentador presente de este triangulo de la muerte.

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